Con motivo del desarrollo minero que experimenta la provincia de Huelva a finales del siglo XIX de manos de inversión extranjera, que alcanza gran influencia económica y política, aparece la necesidad de la tipología funeraria protestante. Es en 1868 cuando el vicecónsul inglés Eduardo Díaz solicita al Ayuntamiento de Huelva la autorización para construirlo en las inmediaciones del cementerio católico de San Sebastián. Solicitud que se prolonga en el tiempo hasta finales de los ochocientos, cuando se autoriza la construcción de un sector para la Iglesia Evangélica en el cementerio de San Sebastián, quedando zonificado en tres partes: Cementerio Católico, Disidente e Inglés. El Cementerio Británico de Huelva cuenta con 3675 metros cuadrados de forma rectangular y dimensiones
25 x 147 m. Está dotada de acceso independiente a sus instalaciones desde la zona habilitada para aparcamiento al norte del acceso principal del Cementerio. Sus linderos son los siguientes: al norte, sur y este, dependencias del Cementerio de la Soledad; al oeste zona de aparcamientos anexa la carretera o Camino del Cementerio.
25 x 147 m. Está dotada de acceso independiente a sus instalaciones desde la zona habilitada para aparcamiento al norte del acceso principal del Cementerio. Sus linderos son los siguientes: al norte, sur y este, dependencias del Cementerio de la Soledad; al oeste zona de aparcamientos anexa la carretera o Camino del Cementerio.